Desde Formosa, Marcos Scilletta y Alexis Gómez protagonizaron la quinta charla de LiderArte 2026, que reunió a 250 personas, entre participantes presenciales y virtuales. El encuentro permitió conectar a colaboradores de distintos puntos del país en torno a una pregunta: ¿qué hace que una persona realmente marque la diferencia?
Bajo el título “Profesionalismo que deja huella”, la conversación se centró en tres prácticas que, cuando se sostienen en el tiempo, construyen una manera de liderar y trabajar con impacto.
Alexis Gómez
Cuenta con una trayectoria de más de 8 años en la organización. Ingresó en 2018 como Ejecutivo de Atención, inicialmente de forma externa y luego como parte de los equipos internos de Kolektor.
En 2019 pasó a desempeñarse como Asistente Técnico y, posteriormente, como Analista.
Desde 2021 ocupa distintos roles de liderazgo y desde 2025, se desempeña como Líder de Equipo de Contenido Técnico-Operativo.
Marcos Scilleta
Es Abogado y cuenta con más de 10 años de trayectoria en Kolektor. Ingresó en 2015 como Ejecutivo de Atención al Público y, a lo largo de su recorrido, asumió distintos roles de liderazgo en Canales de Atención, incluyendo la conducción de los equipos de Calidad y Asistentes Técnicos.
Desde fines de 2025 se desempeña como Líder de Gestión en la Gerencia de Gestión de Deuda, aportando una mirada integral construida a partir de su experiencia en atención, calidad, gestión de equipos y procesos.
El profesionalismo se construye en las pequeñas decisiones
El encuentro comenzó con una reflexión sobre aquellas decisiones que tomamos todos los días y que muchas veces nadie ve, evalúa o reconoce. Para los oradores, es justamente en esos momentos donde se pone en juego el verdadero profesionalismo: en lo que hacemos cuando nadie nos está mirando.
A partir de allí, Marcos y Alexis propusieron recorrer tres prácticas que permiten transformar las buenas intenciones en acciones concretas: servicio, disciplina y confianza.
Servicio
La primera práctica fue el servicio, entendido como una manera de ejercer el liderazgo poniendo las propias capacidades al servicio de los demás.
A partir de una experiencia personal, Marcos compartió cómo aprendió que ayudar no siempre significa hacer el trabajo por otra persona. Muchas veces significa estar presente, acompañar y generar las condiciones para que el otro pueda volver a conectar con lo que hace y desplegar su potencial.
Es necesario gestionar, pero el liderazgo adquiere otra dimensión cuando busca generar las condiciones para que los equipos puedan avanzar y llegar más lejos.
Disciplina
La segunda práctica fue la disciplina. Alexis la abordó a partir de una experiencia concreta: la lectura diaria del Boletín Oficial como parte de su trabajo.
El ejemplo permitió mostrar que la disciplina no siempre está relacionada con grandes acciones. Muchas veces se construye a partir de pequeños hábitos que sostenemos incluso cuando parecen poco importantes o cuando nadie está mirando.
Como planteó Alexis, la disciplina es la que permite transformar la intención en acción y construir coherencia entre lo que decimos que somos y lo que hacemos todos los días.
Confianza
El tercer eje fue la confianza, entendida como algo que no puede declararse ni exigirse, sino que se construye a partir de las acciones sostenidas en el tiempo.
Marcos destacó que, a diferencia del servicio y la disciplina, la confianza no depende únicamente de quien lidera: la confianza la otorga el otro. Por eso es frágil, se construye lentamente y puede perderse rápidamente cuando nuestras acciones dejan de ser consistentes.
La clave, entonces, está en transformar las buenas intenciones en acciones concretas: estar presentes, cumplir, sostener los compromisos y actuar con coherencia. La confianza se acumula con el tiempo.
Tres prácticas para dejar una huella
Al final del encuentro invitaron a los participantes a elegir cuál de las tres prácticas —servicio, disciplina o confianza— necesitaban fortalecer y qué acción concreta podían poner en práctica durante esa semana.
La propuesta sintetizó el espíritu de la charla: el profesionalismo no se construye solamente a partir del conocimiento técnico, sino a través de acciones cotidianas, hábitos y vínculos que generan confianza.
Porque, como resumieron los oradores al cerrar el encuentro, “el profesionalismo no se declara. Se hace. Todos los días.”
3 prácticas que dejan huella:
🤝 Servicio: para acompañar a los demás.
🎯 Disciplina: para transformar intenciones en hábitos sostenidos.
🤝 Confianza: para construir vínculos duraderos a partir de la coherencia y la consistencia.



