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LiderArte #6: ¿Qué nos une? Compromiso y propósito para construir juntos

En el sexto encuentro de LiderArte 2026, Alejandra Nuñez y Gustavo Lava nos invitaron a reflexionar sobre el compromiso, el propósito y la responsabilidad individual como claves para construir juntos.

La charla se transmitió desde Corrientes y participaron 219 personas, entre asistentes presenciales y virtuales.

Bajo el título “¿Qué nos une?: compromiso y propósito para construir juntos”, el encuentro puso el foco en aquello que hace que una persona pase de simplemente cumplir con una tarea a encontrar sentido en lo que hace, asumir su responsabilidad y reconocer cómo su aporte contribuye a un resultado colectivo.

Alejandra Nuñez

Alejandra Nuñez es Contadora y Profesora, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba. A lo largo de su trayectoria, complementó su formación con una amplia especialización en materia tributaria, consolidando un perfil técnico y de gestión basado en el conocimiento, la mejora continua y el compromiso con el servicio público.

Cuenta con casi 20 años de experiencia en la organización, donde desempeñó distintos roles que le permitieron adquirir una visión integral del negocio. Su recorrido incluye áreas como Atención al Ciudadano, Resolutivo, Gestión de Deuda, Recaudación y Técnica y Tributaria. Actualmente se desempeña como Líder de Gestión de Técnica y Tributaria y Gobierno de Datos en Kolektor.

Gustavo Lava

Gustavo Lava es Project Manager y cuenta con más de 15 años de experiencia trabajando con equipos y en la gestión de proyectos de tecnología. Tanto en organismos públicos como en organizaciones privadas y en contextos que van desde equipos pequeños hasta organizaciones de gran escala. 

Actualmente lidera la Célula de Pagos del proyecto Córdoba en Kolektor. Su mirada está especialmente centrada en las personas, en la construcción de equipos y en cómo transformar grupos de trabajo para que colaboren, sean protagonistas, se comprometan y logren resultados.

El compromiso: ¿obligación o elección?

El encuentro comenzó con una serie de preguntas que buscaron poner en discusión algunas ideas habituales sobre el compromiso:

¿Si reconocen lo que hago, aumenta mi compromiso?
¿Si tengo más beneficios, me comprometo más?
¿Si entiendo para qué hago lo que hago, cambia mi nivel de compromiso?

Detrás de todas ellas apareció una pregunta más profunda:
¿Con qué estamos comprometidos realmente?

A partir de distintos modelos sobre el compromiso organizacional, la charla permitió revisar cómo las personas llegan a una organización con valores, expectativas y creencias, y cómo las experiencias que atraviesan pueden fortalecer o debilitar ese vínculo.

Pero también dejó una idea central: el compromiso no se genera únicamente desde afuera. También nace desde adentro.

La responsabilidad de nuestra propia “baldosa”

Uno de los conceptos centrales del encuentro fue el de “Responsable de Baldosa”.

La metáfora propone imaginar que cada persona tiene una baldosa propia dentro de un piso. Cada una representa una responsabilidad, un aporte único y una parte de la construcción colectiva.

No importa si ese aporte es visible o si casi nadie lo nota. Su valor aparece cuando falta.

Por eso, comprometerse también significa preguntarnos:
¿Qué estoy aportando desde mi lugar?

Pero asumir la responsabilidad sobre nuestra baldosa no alcanza. También necesitamos levantar la cabeza y mirar cómo está el piso.

¿Estamos alineados?
¿Estamos colaborando?
¿Estamos construyendo lo que necesitamos?

El compromiso aparece entonces como una combinación entre responsabilidad individual y corresponsabilidad. Cuidar nuestra parte, pero también entender cómo esa parte se conecta con la de los demás.

Del “qué” al “para qué”

Otro de los grandes ejes del encuentro fue el propósito.
A través del concepto del Círculo Dorado, se planteó una diferencia fundamental entre saber qué hacemos, cómo lo hacemos y, sobre todo, por qué lo hacemos.

Muchas veces una tarea rutinaria puede sentirse simplemente como algo que hay que cumplir. Pero cuando entendemos qué impacto tiene, para qué sirve y cómo contribuye a un objetivo mayor, esa misma tarea adquiere otro significado.

La actividad no necesariamente cambia. Lo que cambia es la manera en que la comprendemos.

Cuando conocemos el propósito, dejamos de ver tareas aisladas y empezamos a reconocer el impacto que generamos.

El compromiso también empieza en nosotros

La charla también puso el foco en una dimensión personal del compromiso.

Antes de hablar de compromiso con una organización, necesitamos preguntarnos por nuestro propio compromiso con nuestro crecimiento, nuestros objetivos y nuestro bienestar.

Porque el compromiso es profundamente personal, pero también se construye todos los días: en cada decisión, en cada actitud y en cada responsabilidad que asumimos.

Por eso, muchas veces el desafío no está en pedir más compromiso, sino en generar claridad, alineación y sentido.

Un cierre que conecta los tres pilares

La última charla retomó, de alguna manera, todo el recorrido de LiderArte 2026.

La Autonomía nos permite tomar decisiones y asumir responsabilidad sobre nuestras acciones.

El Profesionalismo se expresa en la manera en que actuamos, en nuestros criterios, hábitos y vínculos.

Y el Compromiso aparece cuando entendemos el propósito de lo que hacemos, asumimos nuestra parte y reconocemos cómo nuestro aporte forma parte de algo colectivo.

Los tres pilares se complementan y se potencian. Porque cuando conocemos el propósito, dejamos de ejecutar solamente tareas. Empezamos a construir resultados. Y esa construcción comienza en cada uno de nosotros.

Porque el liderazgo no depende solamente de un rol o una posición. También se construye en las decisiones cotidianas, en la forma en que hacemos nuestro trabajo, en cómo acompañamos a otros y en el compromiso que asumimos con aquello que queremos construir.

LiderArte. El protagonista sos vos.

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